domingo, 14 de junio de 2015
5 meses
Cinco meses sin escribir en el Blog. Y hasta le cambié el nombre. Inés lo sugirió. Ya no usaba correr como excusa. Casi diría que de tantas carreras que he corrido este tiempo, de tanto kilómetros (desde que inauguré el blog con el nombre corro luego existo he corrido más de 2500 km), gasté la suela de dos pares de zapatillas como nunca había gasta en mi vida. Así que, decía, siguiendo el consejo de Inés, pensé que hasta que no tuviera un nuevo nombre no volvería a escribir. Y hoy, con mucho frio, demorando salir a hacer un fondo, escuchando los análisis del empate de Argentina con Paraguay en el debut de la copa América, me topé con esa vieja canción que siempre me encantó: Cinema Verité. Cambié dirección de correo y empezamos de nuevo. Y si.. por eso el nuevo nombre. Y como dice la canción, aunque suene pretencioso, todos sentimos de alguna u otra manera, algo así como lo que dice Charly: "yo nací para mirar lo que pocos pueden ver... yo nací para mirar"
viernes, 16 de enero de 2015
Amistades transitivas
En algún momento de 1994/5 nos juntamos con Marcelo B a comenzar un proyecto editorial. Se fue sumando gente con el correr del tiempo. Entre ellas Pablo B y Gustavo D. Yo era muy amigo de Gustavo D, y a Pablo B hacia un par de años que lo conocía. Pablo B integró al grupo a Flavia F. Ya por 1996/7 Favia F se fué a vivir a España. En una visita que hizo a Buenos Aires en 1997, conocí a quien en ese momento era su novio o pareja, David D. Recuerdo ese encuentro porque no parábamos de hablar y de tener un montón de cosas en común, pese a que yo había crecido en el el GBA Norte, Flavia en la costa y David D en un pueblo de España de la comunidad de Castilla León (Zamora).
En septiembre de ese año (1997) yo me iba a vivir a D.F y, casualmente, un gran amigo de Flavia y David se iba para allá también. Se trataba de Salvador S, quien había nacido en Santoña, comunidad de Cantabria, al norte de España. Llegué al D.F el 22 de Agosto de 1997 a la casa de Fabián R, en Chimalistac. Al día siguiente arribó Salvador, con quien inmediatamente "nos hicimos requete cuatachones", dijera la Vargas. (Ya he contado un par de anécdota, casualmente, acerca de aquellos días). Más o menos por el 98 yo me fuí a estudiar a Salamanca. Ahi me vi con David nuevamente y con Salvador, que fue en el avión conmigo por unos días. Recuerdo ese mega avión de Airfrance en el que volamos a Paris y luego a Madrid.
En el 99, David nos vino a visitar a México. Y creo que también por esas fechas Marcelo B. Entrado el siglo XXI, Salvador se regresó a España y se instaló en Madrid. Por es época, Gustavo D, a quien durante todo este tiempo yo casi ya no lo veía, se fue a vivir a España. Y como no podía ser de otro modo se hizo muy amigo de Salvador. Calculo que fue también en esa época que Gustavo mientras estudiaba en Madrid se hizo amigo de Diego P, porque hasta donde supe Diego P, Salvador y Gustavo jugaban al futbol juntos en unos picados que hacían, quien sabe donde, en Madrid. Me contaron, también, que algunos veces los fue a visitar Marcelo B, que por entonces se había mudado a Barcelona.
Cierro el circulo. Hace un año y medio o dos años, con motivo de mi llegada a una nueva universidad conocí a Diego P, a quien yo aún no conocía en todo este enredo. Y, como no podía ser de otra manera, nos hicimos amigos, además de casi vecinos. Esto me lleva a pensar, muy a la Paul Auster, que todo es pura casualidad o bien que las amistades, en cierto modo, tienen propiedades transitivas.
domingo, 11 de enero de 2015
Apellidos en Playa del Carmen
Hace unos pocos meses una amiga del alma me escribía esto:
Sentada en el lobby de un típico hotel turístico (tal vez el más pobretón de la zona) de Playa del Carmen, en busca del poquísimo acceso a internet, le escribía a alguien que me había pedido que le recomendara una lectura. Le dí un par de títulos y mencioné a Murakami como autor que varios amigos disfrutan. No me acordaba del título de "What I talk about when I talk about running", que como sé que esta persona es muy deportista y 'outdoorsy' le podría interesar. Mientras lo googleaba, un tipo sentado acá al lado, hace una llamada "Con el señor Reynoso, por favor", pide. Yo, boquiabierta. Calculo que Playa del Carmen como lugar tan turístico no debe ser tan representativo, pero igual es lindo estar en tu patria adoptiva y, junto con otros amigos Mexicanos, ya estabas en mis pensamientos, claro. Pero escuchar tu apellido mientras busco el título Murakami ya es insólito! Va la anécdota a modo de saludo. Todo lo mejor en tu nuevo depa. Besos fuertes. Mariana
Sentada en el lobby de un típico hotel turístico (tal vez el más pobretón de la zona) de Playa del Carmen, en busca del poquísimo acceso a internet, le escribía a alguien que me había pedido que le recomendara una lectura. Le dí un par de títulos y mencioné a Murakami como autor que varios amigos disfrutan. No me acordaba del título de "What I talk about when I talk about running", que como sé que esta persona es muy deportista y 'outdoorsy' le podría interesar. Mientras lo googleaba, un tipo sentado acá al lado, hace una llamada "Con el señor Reynoso, por favor", pide. Yo, boquiabierta. Calculo que Playa del Carmen como lugar tan turístico no debe ser tan representativo, pero igual es lindo estar en tu patria adoptiva y, junto con otros amigos Mexicanos, ya estabas en mis pensamientos, claro. Pero escuchar tu apellido mientras busco el título Murakami ya es insólito! Va la anécdota a modo de saludo. Todo lo mejor en tu nuevo depa. Besos fuertes. Mariana
sábado, 10 de enero de 2015
Calor!
Están los que prefieren entrenar o correr en invierno. Yo soy de los que prefieren el calor. En invierno me duele la nariz cuando respiro el aire frío y, además, si estoy medio ansioso y respiro mal por la boca la garganta se me cierra y raspa un poco. En verano no. Eso si, transpiro el triple o el cuadruple. Y como eso me gusta, pues.. que decir. Prefiero el verano para correr. El único inconveniente es que hay más gente corriendo y eso a veces dificulta el tránsito. Por eso, en estos días, comencé a hacer un cambio en las rutas para correr. Hago eso que se podría llamar "running callejero" (como el comic de fútbol que ve mi hijo en Netflix). Me largo por avenidas o por calles internas, con el GPS encendido para poder estimar mejor las distancias realizadas. Eso también implica un cambio importante: no voy con el auto hasta el lugar para correr, porque ya salgo desde la puerta de mi edificio corriendo.
Hace poco regresaba de unos 15 km corriendo por la calle del centro de Martínez: Gral. Alvear. Cuando crucé las vías viniendo desde el río, en dirección hacia el alto, entré de frente a esas tres cuadras del centro comercial de Martínez. Era una sensación rara. Como ya lo había hecho varias veces, tuve la sensación de que me había convertido en el "loco que corre por Alvear" (risas). Casualmente ese día se cruzaron muchos conocidos, ex compañeros de la primaria, o vecinos, o quien sabe.. y saludaba como si fuera un campeón de Maratónes (más risas).
Sudo muchísimo en verano. Pero la sensación es hermosa. Por cierto, un amigo hace unos días hizo por primera vez sus 10KM y, por alguna razón, me agradeció en público haber experimentado esa sensación de superación y felicidad por haberlo logrado. Me gusta cuando alguien descubre este placer por correr.
Hace poco regresaba de unos 15 km corriendo por la calle del centro de Martínez: Gral. Alvear. Cuando crucé las vías viniendo desde el río, en dirección hacia el alto, entré de frente a esas tres cuadras del centro comercial de Martínez. Era una sensación rara. Como ya lo había hecho varias veces, tuve la sensación de que me había convertido en el "loco que corre por Alvear" (risas). Casualmente ese día se cruzaron muchos conocidos, ex compañeros de la primaria, o vecinos, o quien sabe.. y saludaba como si fuera un campeón de Maratónes (más risas).
Sudo muchísimo en verano. Pero la sensación es hermosa. Por cierto, un amigo hace unos días hizo por primera vez sus 10KM y, por alguna razón, me agradeció en público haber experimentado esa sensación de superación y felicidad por haberlo logrado. Me gusta cuando alguien descubre este placer por correr.
jueves, 25 de diciembre de 2014
Raices de soledad
Pasaron ya 2 meses y unos días desde que corrí la Maratón. NO he vuelto a escribir en el blog desde entonces. Con mucho trabajo pendiente, me impuse no escribir mientras no terminara. Asi pasaron los días, y no regrese al blog. Hoy, pensaba en escribir. Bajé unas pelis por torrent, recuperé la clave de una vieja cuenta de correo (hotmail). Lei los 3600 mails que no habia visto durante un año. Retomé una novela que había dejado discontinuamente a cada rato, a lo largo del año. Me preparé para salir a correr mis habituales 9-10K para cuando bajara un poco el sol. Y, mientras tanto, me topé con estos dos párrafos:
Y después de leer este párrafo, seguí con la lectura enganchado.
"De finales de aquel extraño verano a principios de invierno no se produjo en mi vida nada que pudiera denominarse "cambio". Los días empezaban y terminaban sin imprevisto alguno. En septiembre llovió mucho. En noviembre hubo algunos días de mucho bochorno. Salvo por el clima, un día apenas se diferenciaba del otro. Iba a la piscina casi a diario, nadaba una larga distancia, paseaba, hacía tres comidas al día y procuraba emplear mis energías sólo en cosas reales y prácticas.
A veces, sin embargo, la soledad me punzaba el corazón. El agua que bebía, incluso el aire que respiraba, venía cargados de largas agujas de punta afilada. Las esquinas de las páginas del libro que sostenía en la mano me amenazaba con un destello blanco como filos de una navaja de afeitar. A las cuatro de la madrugada, cuando todo estaba en silencio, podía oir como crecían las raíces de mi soledad" (H. Murakami, Crónica del Pájaro que da Cuerda al Mundo, Parte 3, Capítulo 3)
Y después de leer este párrafo, seguí con la lectura enganchado.
martes, 14 de octubre de 2014
42K Buenos Aires 7:30 AM
Es ya 12 de Octubre. Mientras esperaba la orden de largada miraba a los maratonistas de elite, los que están ubicados adelante de todo, esos que hacen la maratón en 2:15-2:30 y pensaba en Juan Carlos Zavala (Medalla de Oro Los Angeles 1932) y en Delfo Cabrera (Medalla de Oro, Londres 1948). En aquellas épocas solo un par de locos corrían por las calles. Mi padre (87) me contaba hace poco, para mi sorpresa, que solía correr con unos compañeros de trabajo cuando viajaban al interior. Varias veces corrían por el costado de la ruta y los camiones y coches, que no iban a la velocidad que van a hora, les gritaban "locos" y demás epítetos.
La cuestión es que que hoy estoy parado acá, en la largada de la Maratón de Buenos Aires (42K). Me entrené durante un año para esto. Hice más de 1300 kilómetros (incluso con una fascitis plantar en noviembre y luego en enero y febrero, que me retraso un poco en mis objetivos). Corro desde hace años. Por lo menos 8 años de este modo tan comprometido, aunque mis corridas se remontan a los años 80´s en tercer y cuarto año de la secundaria. Pero, la verdad es que nunca me había propuesto prepararme para una maratón. Eso sucedió de a poco. Claro, la euforia colectiva por el running hizo lo suyo. Primero fue superar los rutinarios 5K que realicé durante años dando vuelta al hipódromo de San Isidro, mejorando la velocidad día a día, semana tras semana. Luego fuí por los 10K, lo cual implicaba hacer la vuelta larga del hipódromo y, alguna que otra vez, dar dos vueltas al circuito corto. Y, con el tiempo, me atreví a hacer de vez en cuando 15K. Hasta entonces había corrido carreras de 8K y 10K sin ningún problema.
El punto de quiebre se produjo cuando me mudé al bajo de San Isidro. Ahí sentí que era posible ponerme el objetivo de los 42K, Me puse a correr por esa cinta asfáltica que bordea al tren de la costa diariamente. Se hizo rutina correr 13K diarios alternándolos con 8K. Cada dos semanas me lanzaba unos 19K, y si había tiempo y un poco de energía, iba hasta los 21K o 23K. Corría a buen ritmo de San Fernando a Olivos, sin problema. Luego bajaba a 12K y a 8K y repetía la rutina. Fui subiendo mi estándar a tal punto que los 5K diarios que solía hacer como media, ya me parecían un refrigerio de medio mañana. Muchos tuvieron que ver con estos incrementos. El primer incremento lo hice por un aliento desde México, cundo alguna vez Igor Viveros me dijo por Twitter: "Che, vé ahora por los 10K".
La cuestión es que que hoy estoy parado acá, en la largada de la Maratón de Buenos Aires (42K). Me entrené durante un año para esto. Hice más de 1300 kilómetros (incluso con una fascitis plantar en noviembre y luego en enero y febrero, que me retraso un poco en mis objetivos). Corro desde hace años. Por lo menos 8 años de este modo tan comprometido, aunque mis corridas se remontan a los años 80´s en tercer y cuarto año de la secundaria. Pero, la verdad es que nunca me había propuesto prepararme para una maratón. Eso sucedió de a poco. Claro, la euforia colectiva por el running hizo lo suyo. Primero fue superar los rutinarios 5K que realicé durante años dando vuelta al hipódromo de San Isidro, mejorando la velocidad día a día, semana tras semana. Luego fuí por los 10K, lo cual implicaba hacer la vuelta larga del hipódromo y, alguna que otra vez, dar dos vueltas al circuito corto. Y, con el tiempo, me atreví a hacer de vez en cuando 15K. Hasta entonces había corrido carreras de 8K y 10K sin ningún problema.
El punto de quiebre se produjo cuando me mudé al bajo de San Isidro. Ahí sentí que era posible ponerme el objetivo de los 42K, Me puse a correr por esa cinta asfáltica que bordea al tren de la costa diariamente. Se hizo rutina correr 13K diarios alternándolos con 8K. Cada dos semanas me lanzaba unos 19K, y si había tiempo y un poco de energía, iba hasta los 21K o 23K. Corría a buen ritmo de San Fernando a Olivos, sin problema. Luego bajaba a 12K y a 8K y repetía la rutina. Fui subiendo mi estándar a tal punto que los 5K diarios que solía hacer como media, ya me parecían un refrigerio de medio mañana. Muchos tuvieron que ver con estos incrementos. El primer incremento lo hice por un aliento desde México, cundo alguna vez Igor Viveros me dijo por Twitter: "Che, vé ahora por los 10K".
El ultimo tiempo, hace unos 5 meses aproximdamente, o unos 600 km atrás, mejoré en elongación. Y eso fue producto de mi unión a Corredores Urbanos. Por mis horarios solo los veía una vez por semana. Mientras tanto, los demás días, corría solo. Me encontré con personas que tenian varias 42K encima. Y si bien ya habían evolucionado al cross-country, no escatimaron en darme tips para el asfalto.
Y así fue que llegué hasta aquí. Pienso en todas las indicaciones que me dio Marcelo, mi entrenador. Estoy parado nervioso, tratando de evitar contracturarme por los nervios y la ansiedad, justo antes de salir. No puedo dejar de pensar en los más de 1300K que corrí con el objetivo en la cabeza. ¿Podré correr estos 42K que tengo por delante? Suena la chicharra. Me digo: "Guardate, son 42... acordate que después vas a necesitar la fuerza". Tardamos en arrancar. La felicidad y la emoción se contagia. Hay una energía positiva que se siente. Largamos!
sábado, 11 de octubre de 2014
Menos de 24 horas (42K)
Faltan pocas horas, menos de 24, para largar. La maratón es mañana. Estoy en la parte de la sobrecarga de hidratos de carbono e hidratación. Desde hace una semana que no bajo de 2 litros de agua diarios, y estos últimos días pasé a 3 litros diarios. Hoy estoy saturado de agua y carbohidratos: pastas, pizzas, almendras, pan, galletas, agua, leche, banana, manzana, agua, pastas, papa, quesos, agua, masa, pastas, agua... y así. De vez en cuando paro un rato y me tomo unos mates ;-). Mañana a las 7:30 estaré listo para largar. Ayer fui a la Rural, a la expo-runner a buscar mi kit de corredor: la remera, el chip y el número. Fue una sensación inexplicable ver gente de todo el mundo compartiendo la misma pasión. Algo así como una comunidad que profesa la misma idea: correr. Mañana! Mañana! Estoy un poco ansioso, no lo voy a negar.
Ayer me escribió una querida colega y runner, también. Me dijo algo que pensé sería bueno compartirlo y creo que se podría llamar "aflojá la mochila de la vida" o "hasta la llegada, siempre!":
Diego,
Bueno, acá estás, a menos de 24hs de la carrera. Solo quería decirte por haberlo vivido, que lo peor ya pasó, las fucking semanas previas se fueron y solo resta lo mejor.
La musiquita es un buen recurso para la segunda mitad de la carrera, ubicar a la gente querida estratégicamente en distintos puntos, lo mismo que plantearse objetivos medios, llegar al km 21, llegar al km 30 y así.
Creo que todo este esfuerzo es una manera de querernos, de darnos la satisfacción de que hay cosas grandes que se pueden, que la voluntad le gana al cuerpo.
No hay mucho secreto, es solo salir a correr. Es un paso tras otro y aunque las rodillas cada vez suben menos, sigue siendo un paso tras otro en el km 10 y en el km 40 es igual.
Pero la alegría es lo que marca la diferencia. En un momento duele, pero es el dolor de avanzar y se siente hermoso.
Mirá la ciudad, pensá en cosas lindas, aflojá la mochila de la vida, sos vos en estado puro.
Abrazo grande, buen debut y hasta la llegada siempre!Paula
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