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lunes, 23 de octubre de 2017

Hegemonia, Bipartidismo y fallos de coordinación en las provincias

Las elecciones de medio termino de este domingo 22 de octubre nos dejan muchas cuestiones para analizar: hacer algunas proyecciones, construir escenarios de mediano plazo, interpretar el significado de esta elección, entre otras cosas. Las dejo para más adelante y, en estos días, en algún que otro artículo de diario le dedicaré alunas lineas. Pero con los datos del escrutinio provisorio, quisiera ver como queda la foto de los sistemas de partidos provinciales. 

En primer lugar, entiendo por partido a la etiqueta que presenta candidatos. Así de sencillo. Es decir, cada lista cuenta como un partido, independientemente de su organización, estabilidad en el tiempo o ideología. Dejo para otra ocasión si efectivamente lo son o no, si se trata de alianzas o coaliciones o, más fundamentalmente, si lo que existen son realmente partidos etc.. Dicho esto, para hacer una análisis clínico de los sistemas de partidos provinciales, tomo dos variables clásicas. La primer variable es el margen de victoria, o la diferencia entre el partido más votado y el segundo partido más votado. Cuanto mayor es la diferencias entre el primero y el segundo, más grande es el margen de victoria. Cuanto menos es la diferencia entre el primero y el segundo, más apretada es la elección: i.e. más reñida. 

La segunda variable es el número efectivo de partidos, es decir: el número de partidos que compitieron ponderado por sus tamaños. Al respecto existen indices que nos ayudan a contar a los partidos. No todos cuentan igual. Según la cantidad de votos de cada partido, el sistema está mas o menos fragmentado. Es decir, el electorado reparte sus votos entre unas pocas alternativas (las concentra en una, o las divide en dos) o bien las reparte entre muchas alternativas. Cuanto menos partidos reciban votos, menos partidos partidos habrá según el índice, independientemente de cuantos esten anotados para competir (es decir, hayan superado las PASO). Cuanto más se reparta el voto, más partidos efectivos habrá. Al haber mucha variabilidad en las diferencias entre primeros y segundos, no utilizaré el tradicional indice de Laakso y Taagepera (1979), muy usado en la disciplina, sino el de Molinar Horcasitas (1991). Al respecto hay mucha bibliografía (yo mismo desarrollé una discusión sobre ambos indices en La Estrategia Dominante, Teseo 2011) que puede consultarse. El indice de Molinar estima el numero de partidos efectivos, pero ponderando el peso de los partidos opositores adicionales al partido más votado. A continuación presento el gráfico que identifica a cada provincia de acuerdo a los resultados de la elección en función del margen de victoria y el numero efectivo de partidos. 




Reparto de provincias. Se puede apreciar primero, los triunfos de cambiemos en amarillo/naranja (14 provincias). En segundo lugar en azulceleste, los triunfos de las diferentes listas que expresaban alineamiento a CFK que, para sintetizar, las rubrico como Unidad Ciudadana (6 provincias, segun mis cuentas). Y las provincias en verde, a las que identifico como PJ, en las que ganaron las listas de candidatos Justicialistas no alineados a UC (3 provincias). Desde luego, la asignación de una lista a un bloque u otro puede ser materia de discusión. Por ultimo, figura arriba Santiago del Estero, donde se impuso el Frente Cívico (otrora Radical K). En general, Cambiemos a reconfigurado el mapa territorial electoral de Argentina. Aun falta convertir esos triunfos legislativos en 2019 en gobierno provincial, pero en principio se ha instalado como "marca" o partido nacional a lo largo y a lo ancho.

Margen de Victoria. En muchas provincias las elecciones fueron reñidas. En 10 provincias el margen de victoria fue inferior a los 10 puntos porcentuales, siendo las más reñidas La Pampa, La Rioja y Tierra del Fuego (inferior al punto porcentual).  En algunas otras provincias, la diferencia entre el primero y el segundo es muy amplia: en Santiago del Estero el FC de Zamora se impone por circa 50 puntos porcentuales a su inmediato competidor. Cambiemos gana con diferencia circa 30 puntos en Jujuy, Corrientes y CABA, En Formosa y San Juan los gobernadores Justicialistas, Gildo Insfran y Sergio Uñac respectivamente, triunfan con mas de 20 puntos respecto de sus adversarios, al igual que en Mendoza lo  hace Cambiemos por similar diferencia. En las otras 7 provincias, las diferencias están entre 10 y 20 puntos. De modo que tenemos 10 provincias reñidas, 7 u 8 con diferencias moderadas y 6 con margenes cuasi no competitivos (es decir, el segundo muy lejos del primero). Esta diferencia cuasi no competitiva que solía asignarse exclusivamente a los gobernadores peronistas, se observa en provincias "cambiemitas". Seguramente, habrá ahí algo para decir sobre la calidad competitiva de esos distritos. En especial CABA!

Numero de Partidos o Etiquetas. En general, hay una fuerte relación entre el margen de victoria y el número de partidos. Cuando mas grande es el margen de victoria, más concentrado el voto y en consecuencia menos partidos efectivos. Cuanto más reñido el resultado, al menos dos partidos se reparten los votos. Lo que observamos es que  entre 10 y 20 puntos de MV los sistemas tienden a ser de dos partidos u opciones (bipartidistas, digamos), que por lo general comprenden a Cambiemos enfrentado a UC o al PJ. En muchas de estas provincias, si bien la dirigencia peronista no coordinó en una sola lista o PASO para dirimir la candidatura (como si fue el caso de CABA, Santa Fe o Tucumán) el electorado, finalmente, favoreció a una u otra de esas dos alternativas para enfrentar a la unidad "cambiemita", es el caso de la Provincia de Buenos Aires.  En 9 provincias ganó alguna versión de UC o PJ, en 15 perdieron. Pero allí donde solo una de estas alternativas compitió contra Cambiemos, las elecciones fueron competitivas y reñidas (con excepción de CABA).

Hay cuatro casos (Chubut, Nequen, Salta y Tierra de Fuego) donde la fragmentación del electorado produce que los partidos efectivos sean mayores que 3. En una primera impresión, esa fragmentación parece deberse a los fallos de coordinación tanto a nivel de la dirigencia de UC y PJ, como a nivel del electorado que dividió sus votos en proporciones similares entre ambas alternativas (Salta es un ejemplo claro de ello). El caso de Neuquén, se debe a la adicional presencia del Movimiento Popular Neuquino (que llegó en tercer lugar, por cierto).

Finalmente, los casos de  Jujuy, Corrientes y CABA parecieran tener la forma de un sistema de partido predominante. El numero de partidos es de 1.5, indicando algo así como la existencia de una gran fuerza y ausencia de una alternativa competitiva o, leyendo literalmente el indice, la existencia de una mitad de alternativa. Por ultimo, los resultados en Santiago del Estero parecen avizorar la existencia de un único competidor exclusivo.

Conclusión. Con la salvedad que esta descripción es solo una foto transversal y no la película longitudinal de la evolución de los sistemas de partidos (o listas) provinciales, así las cosas, podemos observar por un lado, tendencias hacia la hegemonía partidaria (Santiago del Estero, CABA, Jujuy y Corrientes); por el otro, tendencias hacia un bipartidismo o competencia entre dos, en la mayoría de las provincias. Finalmente, algunos fallos de coordinación a nivel dirigencia y electorado como en Salta, Neuquén, Tierra del Fuego y Chubut, que posiblemente se corrijan en el mediano plazo, han producido momentáneamente sistemas multipartidistas fragmentados. La agregación de estas especificidades provinciales es la gran clave nacional. Cambiemos se agrega nacionalmente y emerge como la oferta nacional transversal y longitudinal. La gran cuestión es si el espacio comprendido entre UC, PJ y 1País, podrán avanzar hacia una reunificación, reorganización y renovación nacional, o permanecerán como fuerzas diferentes y alternativas a Cambiemos pero solo en el ámbito provincial

miércoles, 23 de agosto de 2017

La Matanza: los límites competitivos informales

Los prejuicios sobre la política en el conurbano se han vuelto un lugar común. Los diagnósticos sobre la existencia de subsistemas políticos subdesarrollados, no es nueva. En la actualidad renace con los estudios sobre autoritarismo electoral subnacional, o con las más metafórica terminología de la existencia de feudos. En esos términos se habla de las provincias del NOA o del NEA, y de algunas de Cuyo o Patagonia (al respecto recomiendo el articulo del TuQmano, que puede visualizarse aquí). En el ámbito municipal de la zona conurbanada a la CABA -el Gran Buenos Aires como se solía denominarlo- se acuñó la expresión de "Barones del conurbano", para describir a muchos de los intendentes que tenían una alta taza de reelección y que, en término más políticamente domésticos, habían "alambrado el municipio". Con estas expresiones se intentaba describir una situación en la cuál, los titulares del poder político local, parecían ser imbatibles. La expresión con el tiempo se extendió a los 24 intendentes, sin discriminar o diferenciar patrones de comportamiento político electoral alguno. Por ejemplo, en un artículo del diario La Nación de 2015 se aplicaba la categoría a todos, pese a las diferencias (ver aquí). Aunque no hace falta aclararlo, el término comporta una fuerte connotación negativa. Recientemente en el XIII de la SAAP un par de colegas analizan comparativamente a éstos con otros intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires, con el objetivo de poner en números qué tan diferentes son los supuestos "Barones del Conurbano" (recomiendo los Work in Progress de Gabriela Porta y Carlos Varetto).

Resultado de imagen para Mapa del GBA

A propósito de ello, el Municipio de La Matanza está asociado a ese imaginario. Es el municipio más poblado de la provincia y, comparativamente,  su padrón electoral (1,087,343 electores) supera a la gran mayoría de las provincias. Sobrevivió a la oleada de reorganización administrativa del año 1993 en la que varios municipios "grandes" del conurbano fueron divididos: Morón (Por Ley Provincial Nº 11610 sancionada el 28 de diciembre de 1994 se establece la creación de los partidos de Ituzaingó y Hurlingham a partir de la división del antiguo partido de Morón. ) y General Sarmiento (El 20 de octubre de 1994, Ley Provincial Nº 11551 se crean los municipios de Malvinas Argentinas, San Miguel y José C. Paz). Y en la actualidad es objeto de varios planes y proyectos de división. El tema es apasionante, y vengo trabajando lento pero continuado sobre la política municipal bonaerense desde 1983 hasta la fecha (publiqué en Revista de la SAAP 2014, se puede bajar aquí, un estudio sobre el sistema electoral y la determinación de escaños de los concejos deliberantes de los municipios de la Provincia de Buenos Aires). 

Con los resultados de las PASO 2017, una vez más, se pueden observar algunos elementos presentes en la política "matancera" que abrevan al imaginario, y otros que no tanto. Debajo pego los resultados electorales de todas las elecciones municipales desde 1983 hasta la fecha (para intendente y concejales).

Con estos resultados tenemos para empezar. En primer lugar, destaca que el partido más votado siempre fue una expresión peronista, ya sean los diferentes Frentes Justicialistas hasta 2005, como el FPV desde entonces. En 2003 y 2005, el FPV hizo frente a una segunda fuerza de signo peronista. De hecho, en la elección de 2005 la segunda fuerza fue el PJ, mientras que la primera el FPV conducido por el entonces intendente Ballestrini.
En segundo lugar, se pueden observar a diferencia de otros distritos bonaerense, la inestabilidad de las segundas fuerzas. Hasta 1999 dominó la UCR, con excepción de la elección de 1995 en la que el FREPASO fue la segunda fuerza (1997 y 1999 ambas fuerzas confluyeron en la Alianza por TEJ). Desde 2007 el PRO (en diferentes alianzas) comienza a perfilarse como la segunda fuerza del distrito, aunque en 2011 ese puesto lo obtiene Nuevo Encuentro y en 2013 el Frente Renovador. Las segundas fuerzas fueron identificadas por colores según partido o frente.
En tercer lugar, sólo en tres ocasiones hubo una competencia relativamente cerrada: en 1983 y 1985, el PJ y la UCR estaban muy cercanas. Pero el margen de victoria se expande desde entonces hasta 1997 y 1999 con la llegada de la alianza (y la candidatura de Pinky). Con posterioridad, el margen de victoria vuelve a acrecentarse hasta llegar a superar los 50 puntos porcentuales, en la elección de 2011. En las elecciones de 2013 se puede observar una elección reñida con el Frente Renovador (una fractura del peronismo).
En cuarto lugar, y es lo más distintivo en cierto modo, pese a la hegemonía del Peronismo (con algunas coyunturas competitivas, como las destacadas en el párrafo anterior) los intendentes solo estuvieron en el ejecutivo municipal tan sólo dos periodos consecutivos. En ningún caso observamos los años de duración que caracterizan a otros municipios del sur, del norte y del oeste del conurbano bonaerense:

  • Federico Russo (1983-1991) se mantuvo en la intendencia, al igual que Hector Carlos Cozzi (1991-1999), por ocho años (este ultimo, como "delegado" del empresario y jefe territorial Alberto Pierri). 
  • Con la caída del poder de Pierri, se viene el ascenso de Alberto Ballestrini (1999-2005) quien estuvo tan solo 6, ya que en 2005 se fue como presidente de la cámara de diputados de la nación y posteriormente como vicegobernador de la provincia de Buenos Aires (hasta su ACV y posterior fallecimiento). 
  • En lugar de Ballestrini quedó Fernando Espinoza, quien asumió interinamente hasta 2005 y desde entonces cumplió sus dos períodos hasta 2015. Es quien más ha gobernado La Matanza.
  • En 2015, comienza la era de Verónica Magario que, si el patrón se corrobora, finalizará en 2023.
Los resultados electorales nos informan de la hegemonía del peronismo como movimiento político, mas no necesariamente del PJ o de algun Frente Justicialista en particular. Pero esa hegemonía es sólo el reflejo de una competencia política interior, que ha impuesto límites entre las facciones del peronismo. Ello explica el final de Russo en 1991, la era Pierri desde entonces, y el ascenso de Alberto Ballestrini en 1999. [Una breve reseña de la historia política reciente de La Matanza, puede consultarse en Arte Política (ver aquí)]. Desde luego, esos límites son informales, no están escritos en ningún lado. La nueva reforma electoral que pone fina a las reelecciones indefinidas, encuentra en en La Matanza un buen caso testigo de adecuación informal a esa regla.

Quiero decir, con todo esto que, cuando clasificamos o caracterizamos a La Matanza, no pueda ésta ser subsumida ni en la misma categoría de los presuntamente "gobiernos feudales" (provinciales o municipales), ni sus intendentes caben en la de "Barones del Conurbano" (aquellos que se reeligen entre 3, 4, 5 o 6 veces consecutivas). A mi modo de ver, en el imaginario hay muchos lugares comunes no sólo políticos, también urbanos, estéticos, sociales y culturales, pero eso es otra cuestión.

domingo, 20 de agosto de 2017

El senador Picheto y el centro político nacional

En estos días el senador Miguel Angel Pichetto del PJ-Río Negro, hizo una declaración a propósito de la división de lo que hasta hace poco era el FPV. Afirmó que "el peronismo atraviesa su peor crisis desde la recuperación de la democracia" y "sin liderazgos ni referentes claves" (se puede leer la nota aquí). Entre otras cosas interesantes, observó que : 
Tal vez nos espere el llano en 2019. Doce años tardó el PRI [Partido Revolucionario Institucional] de México en volver al poder. Doce años. Debemos aprender de estas experiencias, el PJ debe volver a ser un partido de centro nacional. No somos la izquierda porteña.
Al respecto, me interesan dos afirmaciones que están vinculadas con lo que vengo investigando desde hace un par de años. La primera refiere al posicionamiento espacial del peronismo ("partido centro nacional") y la segunda conjuga una tensión del tipo Buenos Aires-Interior ("no somos la izquierda porteña"). Su afirmación es por demás elocuente en relación a mi interés de investigación. Como comenté, mi inquietud se puede resumir más o menos del siguiente modo: ¿Qué une a los principales dirigentes provinciales en los espacio políticos nacionales? En otras palabras, los espacios políticos nacionales ¿se constituyen por mera aglomeración táctica y oportunista de los dirigentes de las provincias, o bien hay algo en común entre los que se juntan en un frente u otro? 

En el reciente XIII Congreso de la SAAP presenté una ponencia titulada: "congruencia ideológica interprovincial de las coaliciones políticas nacionales" en donde desarrollo el estado de la cuestión sobre el estudio de partidos argentinos, presento un par de hipótesis al respecto y finalmente ofrezco evidencia empírica respecto de que sí, efectivamente, se juntan porque tienen algo en común. Presento evidencia acerca de como se distribuyen en varias dimensiones, pero las dos dimensiones que parecen organizar el espacio político con mayor claridad son, por un lado, la clásica izquierda-derecha (que correlaciona con lo que entendemos por liberal-conservador) y, en el ultimo tiempo, eso que se entiende por kirchnerismo-antikirchnerismo (en otro tiempo, probablemente, peronismo-antiperonismo). En el gráfico que presento se puede observar la disposición de los espacios políticos existentes al 2015. En celeste, abajo y al centro, los dirigentes enrolados en el entonces FPV; en amarillo, arriba y a la derecha, los dirigentes de Cambiemos; en rojo, a la izquierda y arriba, los dirigentes del FIT. Esos son las coaliciones o frentes más discernibles, los que presenten con mayor nitidez una distinción espacial. Luego en cruz-rosada, al centro de la gráfica, los dirigentes del FAP y, en cruz-azul, los por entonces PJ-noK o Frente Renovador. Las cruces verdes representan a los políticos que no pertenencían a ninguno de estos 5 espacios. Para obtener las posiciones de estos dirigentes, envié un cuestionario a 191 expertos en política local a las 24 provincias, los cuales clasificaron en conjunto unos 117 dirigentes provinciales y 14 políticos nacionales (los detalles en el paper que pueden solicitar por correo). Los expertos tuvieron que clasificar a los dirigentes en un escala de 1-7 puntos, donde 1 era el máximo sitio a la izquierda, y 7 el máximo sitio a la derecha. Lo que ven en la gráfica es el promedio de clasificaciones.  En cada provincia obtuvimos clasificaciones de al menos 5 dirigentes. 
                    

So what? Efectivamente, si apreciamos el gráfico, podemos concluir que Pichetto tiene razón. El espacio que comprendía el FPV tiene una posición centrista con algunos políticos inclinados levemente a la centro-izquierda (efectivamente, levemente está CFK) y otros hacia el centroderecha (omito en el gráfico la identidad de los dirigentes, pero se pueden diferenciar y no se requiere la confidencialidad). Pero lo que quizás hoy distinga a la división que comenzó a madurar desde 2013 en el peronismo, es el posicionamiento en el eje vertical, al que denominamos kirchnerismo-antikirchnerismo. Seguramente al lector le podrá resultar obvio. A mi no me resultó tan obvio hasta que lo pude comprobar con esta investigación. Desde luego, también podemos ver que la ubicación de los políticos "cambiemita" se inclina hacia la derecha, pero la tensión fundamental no parece ser en el eje horizontal, si no en el más identitario y estético eje vertical. Hay desde luego otras distinciones. En la siguiente tabla resumo los valores medios y los desvíos estandars de las posiciones de partido en el eje izquierda derecha.      

              mean    std.dev   N
FPV         4.314372 0.7516680 56
Cambiemos   5.381938 0.8392487 41 
PJ-noK      4.934504 0.6034953 16 
FAP         3.678251 0.2825856  5 
FIT         1.397473 0.1430651  7 
Otros       4.566832 1.8354147  6 

Es cierto, como dice Picheto, el peronismo puede volverse a reunificar como un gran partido del "centro nacional" (4.3 es el posicionamiento promedio de sus dirigentes). Los dirigentes parecen estar en consonancia con esa afirmación. Al no hacer pié con un liderazgo en Buenos Aires (entendiendo por ello la provincia más el AMBA), es claro que un liderazgo tendrá que surgir del "interior". La incógnita fundamental, el quid de la cuestión, es mediante qué mecanismo es posible que emerja, se distinga y sea seleccionado o elegido.

jueves, 17 de agosto de 2017

San Isidro es distinto: cambios en el patrón del corte de boleta

Los resultados de la ultima elección a nivel nacional y a nivel provincial tuvieron una resonancia enorme. A nivel nacional, en la categoría de diputados nacionales Cambiemos obtuvo casi 8.4 millones de votos, las diferentes listas de unidad ciudadana (Kirchnerismo) alcanzaron unos 4.7 millones de votos, mientras que las diferentes listas del Partido Justicialista (sin contar las del Kirchnerismo) sumaron unos 4 millones de votos, aproximadamente. Ya lo dijimos anteriormente, en términos absolutos las cosas están casi iguales que en la primera vuelta de la elección presidencial de 2015, con la salvedad que en esa ocasión el Kirchnerismo y el PJ sumaban juntos como FPV. La diferencia más estridente de estas elecciones fue la reducción de votos del espacio de Sergio Massa (antes UNA-FR actualmente 1Pais), mientras en la primera vuelta de 2015 obtuvo unos 5.3 millones de votos, en estas PASO 2017 la fuerza se remitió a 1.7 millones de votos.

Pero dejemos la política nacional por un segundo, y descendamos al nivel local-municipal. En la provincia de Buenos Aires ese ejercicio lo podemos hacer en los 135 municipios que la integran, pero por razones personales me concentraré en el Partido de San Isidro, el único municipio donde desde 1983 es gobernado por el mismo grupo político: desde 1983 a 1999 fue intendente Melchor Posse y desde entonces su hijo Gustavo Posse (1999-2019) se mentiene al frente del municipio (20 años en 2019). De origen radical, llegó a la intendencia de la mano de la Alianza, luego se reorganizó como fuerza vecinal (Accion Vecinal-San Isidro es distinto) y desde allí adhirió a la Concertación Plural (radicales K), pasó a integrar UDESO en 2011, adhirió al Union Popular-Frente Renovador en 2013 y pasó a integrar Cambiemos en 2015. En todos estos movimientos estratégicos, logró mantener la mayoría electoral en San Isidro, lo que permite hablar de un fenómeno político autónomo: "el possismo". De ahí que la integración del bloque de concejales que responden al Intendente es pluripartidista: está integrada por peronistas, radicales, vecinalistas, etc. Hasta el presente están invictos! Es quizás el ultimo de los Barones del Conurbano, pero para su votantes "es distinto".  El Gráfico que pueden ver abajo, registra el desempeño electoral histórico del sello "POSSE" junto a las segundas y terceras fuerzas en el Partido de San Isidro. La imagen es por demás ilustrativa: la única elección en la que hubo una disputa seria en el distrito fue la de 1993, en la que el por entonces PJ conducido por Carlos Hurst obtuvo un 34.83% de los votos, mientras que la lista del intendente Melchor Posse conquistó el 35.39%. Menos de un punto porcentual de diferencia. Cierto es que en la elección de 1989 también los resultados fueron reñidos, cuando el peronismo renovador conducido por Juan Pablo Cafiero, era impulsado por la elección presidencial de Carlos Menem. Con posterioridad a esa coyuntura histórica, ninguna fuerza política se aproximó siquiera, incluso en la debacle colectiva de 2001.



En las PASO de este domingo 13 de agosto 2017, la cosas no fueron diferentes: su lista de concejales fue la más votada (44.3%), mientras que su inmediato competidor (las dos listas de UC sumadas) obtuvo 17.7%, en tercer lugar llegó ConVocación San Isidro, una agrupación vecinal filo "cambiemita", que obtuvo un no despreciable 12.19%. Visto así, un triunfo rotundo. Una vez más! Chapeu!

Ahora bien, si hacemos una comparación vertical (votos nacionales, provinciales y municipales), notamos que algo pasó en San Isidro, a diferencia de otras ocasiones. A nivel municipal la lista de Cambiemos obtuvo 44.3% que representan unos 89,858 votos, frente a un 54.99% que obtuvo la misma lista para la categoría de diputados nacionales, unos 111,149 votos (siempre con los datos del escrutinio provisorio). A nivel de senadores provinciales, los resultados fueron similares: 111,535 votos. 

Rápidamente, podemos observar que el comportamiento del votante de Cambiemos es diferente entre el nivel municipal y el nivel provincial/nacional. Hay una diferencia de 10 puntos porcentuales, es decir unos 22000 votos de diferencia que se fueron de las arcas de votos nacionales, a otras categorías municipales! Todo parece indicar que esa diferencia se explica por los votantes de ConVocación San Isidro, cuyos 12.19% convertidos a votos constantes y sonantes representan unos 24669 votos! 

Históricamente se puede apreciar una oscilación en los apoyos electorales, con un aumento de apoyo en las elecciones de ejecutivo y un descenso en las elecciones intermedias. No es novedad. Para tener una idea más acabada, en las elecciones de 2015, Cambiemos-San Isidro es Distinto en la categoría municipal obtuvo 107,709 votos (51.67%). Tampoco es novedad el corte de boleta. Usualmente hubo corte de boleta para los cargos locales, como en 2007 en la que Concertación Vecinal (la versión local de Concertación Plural-FPV) obtuvo más votos que la misma lista que llevaba a CFK como candidata Presidenta. Lo que si es novedad es el corte vertical de boleta desfavorable a la lista del intendente.

Así las cosas, parece que ConVocación comparte el electorado "cambiemita" con el intendente, y mirando el fenómeno retrospectivamente será todo un desafío aislarse de la succión "possista". El "possismo" por su parte tiene un obstáculo que sortear: en agosto de 2016 el congreso de la provincia de Buenos Aires eliminó la reelección indefinida consecutiva de intendentes, permitiendo dos períodos consecutivos contando como primero el iniciado en 2015. De modo tal que en 2023 Gustavo Posse no podrá competir por el más alto cargo municipal. Necesita un nuevo e innovador movimiento estratégico. La conversión "cambiemita" fue uno más de tantos, lo que no sabemos es si San Isidro seguirá siendo distinto. Como objeto de estudio es fascinante.

miércoles, 16 de agosto de 2017

La fragmentación de la oposición

En estos días se publicaron muchos análisis sobre los resultados de las PASO realizadas el 13 de agosto de 2017. En una brillante análisis ex-ante (es decir, sin el diario del lunes) Juan Carlos Torre analiza el impacto de las crisis de 2001 en la matriz social de las opciones políticas (pueden leer el texto Los huerfanos de la política revisited). Encuentra que la crisis de 2001 tuvo un impacto duradero sobre la fragmentación de las opciones no peronistas (o panradicales) y que Cambiemos, resumiendo, vino a recomponer desde 2015. Lo novedoso de su texto es que plantea que el efecto 2001 fue retardado en el PJ, producto en parte por el liderazgo de Nestor Kirchner. Hoy vemos como esa crisis y sus efectos en la matriz social de la opción "peronista" (la partición en los sectores del trabajo entre informales y formales, resumiendo burdamente) está dando lugar a la fragmentación de las opciones peronistas. Es cierto que en la historia reciente el peronismo tuvo muchas rupturas y reunificaciones, pero estas fueron hasta ahora producto de la disputa por el liderazgo: la resolución entre "un alma permanente y un corazón contingente". Lo nuevo: parecería ser que esta vez el alma podría estar sufriendo un fractura.

En otro artículo publicado por el diario La Nación, Marcelo Leiras lucidamente encuentra ex-post que el resultado del domingo fue el avance más importante desde la formación del Partido Peronista en 1947 (se puede leer aquí). La consolidación electoral de Cambiemos parecería estar dándole el titulo de partido político nacional al PRO, algo que muchas "terceras" fuerzas intentaron y que no lograron con esta magnitud (p.e. el Frepaso).

Julio Brudman en "La Ideología del partido"ensaya una cirugía profunda sobre el fenómeno cambiemos, tanto en relación a su éxito electoral como a su triunfo político, pero le dedica también un rato a entender qué pasó en esta elección con el peronismo: "El problema del peronismo no está en los votos, sino en su liderazgo".

¿Que pasó entonces este domingo? Los votos obtenidos para la categoría de diputados nacionales agregados (haciendo un esfuerzo) dieron este resultado provisorio:


No hay que detenerse mucho para constatar dos cosas: 
  1. Cambiemos logra el 36% de los votos, lo que implica aproximadamente unos 8 millones y algo más de votos, algo similar a los votos que obtuvo Mauricio Macri en la primera vuelta electoral de 2015.  
  2. La otrora coalición "panperonista" (FPV) hoy se encuentra divida entre al menos dos grandes opciones electorales: el Kirchnerismo y el Partido Justicialista. Esta división no es nueva, fue la tensión fundamental del FPV, pero que se mantuvo latente mientras se articulaba desde el control del estado nacional. No obstante, en la actualidad sumadas ambas opciones, cómo mínimo alcanzan el 37% de los votos aproximadamente. Esto las ubica muy parejo con Cambiemos y muy estable en relación al idéntico 37% (9 millones de votos) que obtuvo Daniel Scioli en la primera vuelta electoral del año 2015.
Si las opciones panperonistas pudieran solucionar el problema de liderazgo o coordinación (cosa poco factible en el corto o mediano plazo), incluso ese 7% del massismo podría ser integrable, como en algún momento lo estuvo (en conjunto, lograrían algo muy similar al 45% de la elección presidencial del año 2007).

Pero las cosas hoy están así: Cambiemos se consolida como una nueva opción política que reunifica electoralmente de manera exitosa a una porción del electorado que ha estado fragmentada: el panradicalismo liberal y el antiperonismo. Mientras tanto, la otrora coalición política que articulaba a una vasta mayoría de los sectores socialmente más desfavorecidos, de los asalariados de todo tipo y parte de las clases medias,  se encuentra hoy en medio de una crisis en donde "lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer". El problema, claro está, no está en los votos; está en el liderazgo.

lunes, 14 de agosto de 2017

El efecto reductor de las PASO

La normativa de las PASO (Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias) introduce un mecanismo que permite la selección de candidaturas al interior de los partidos y, al mismo tiempo, de selección de competidores. Por un lado, selecciona al interior de los partidos, frente o alianzas, quienes serán sus candidatos dentro de un conjunto de alternativas, en el caso que las halla: la lista mas votada, será la lista del partido en las elecciones nacionales (en este caso, octubre). Por el otro, determina dentro de un conjunto de partidos, alianzas o frentes, cuales serán los que competirán en la elección general, una vez superado el piso establecido del 1.5% de votos validos emitidos. En este sentido, sumadas sus dos funciones, las PASO constituyen un mecanismo de selección de alternativas al interior de los partidos o frentes y de reducción de la oferta política global a disposición del electorado.
Las PASO fueron criticadas porque en algunos distritos los frentes o los partidos no presentaban alternativas internas diferentes, convirtiendo a esta instancia en superflua y costosa. Considerando las jornadas del domingo 13 de agosto, para la categoría  de diputados nacionales, en verdad sólo en Formosa, La Rioja, Rio Negro, Santiago del Estero y Tierra del Fuego, no hubo selección efectiva de candidatos. En estos casos el número de candidaturas fue igual al número de listas, de modo que las PASO no funcionaron como proceso de selección interna. En las demás provincias (19), en cambio, algún partido las usó para dirimir entre sus alternativas internas. Donde más se usaron fue en Santa Fé. Allí los electores tuvieron 57 alternativas en total, repartidas en 17 frentes o alianzas. Considerando todas las provincias en general, en total en la categoría de diputados se presentaron 332 listas, repartidas en 207 frentes. Finalmente, de esos 207 frentes sólo superaron el 1.5% de los votos válidos emitidos de sus respectivos distritos unos 145 partidos, frentes o alianzas. El efecto de reducción es notable: menos de la mitad de las listas quedaron en carrera.


El gráfico que pueden visualizar, presenta el número de listas que se presentaron en cada provincia en las PASO del domingo 13 de agosto (el área gris), el número de frentes o alianzas (o partidos) que se presentaron (el área rosa) y, finalmente, el número de éstos que superaron el umbral de 1.5% (el area celeste). El gráfico ordena las provincias según el nivel absoluto final de reducción (déjenme llamar así al fenómeno), es decir la diferencia entre el número total de listas del domingo 13 de agosto 
 y las listas que estarán en el cuarto obscuro el domingo 22 de octubre. El mayor efecto reductor se produjo en la provincia ya mencionada arriba, Santa Fé. Allí de un total de 57 listas, quedaron finalmente 10 listas para octubre. Por su efecto reductor, le siguen CABA, PBA y CHACO. Mientras que las únicas provincias en donde las PASO no produjeron reducción de alternativas alguna fueron La Rioja, Rio Negro y Santiago del Estero. En estos últimos tres casos, las mismas alternativas de las PASO quedan en la liza competitiva para octubre.
En general, las PASO tuvieron 13.8 alternativas promedio por provincia, con un desvío estándar de 10.24, lo cual indica cuanta dispersión existió o cuanta fragmentación hubo en las alternativas (la línea negra encima del área gris) y de las internas o primarias entre las provincias. En cuanto a las alianzas las diferencias son menores: en promedio se presentaron 8.6 partidos o frentes, con un desvío de 3.5, lo cual indica que la dispersión de la oferta fue un tanto menor. Y finalmente, el número de alternativas promedio por provincia es de 6.04, con una dispersión muy baja (1.78), lo que permite vislumbrar que las alternativas absolutas sobre las cuales los electores de las diferentes provincias deberán escoger son más o menos similares.

En suma, las PASO permiten una amplia oferta partidaria y subpartidaria inicial, que luego converge en una reducción de la oferta electoral, que a mi juicio permite ordenar mejor las opciones de los electores y facilitar la coordinación entre las alternativas más competitivas.

NOTA METODOLOGICA: Los datos que se muestran son elaboración propia en base a la lectura de los resultados provisorios de la categoría de diputados nacionales exclusivamente. En las 8 provincias que eligieron senadores nacionales, la información puede variar. Por ejemplo, en PBA el Frente Patriota Bandera Vecinal, presentó 6 listas de senadores nacionales pero tan sólo 1 para la categoría de diputados nacionales. Como resulta obvio, el ejercicio no toma en cuenta las categorías de cargos provinciales ni municipales.

PD: después de un año, regresé al blog! PASO

lunes, 29 de febrero de 2016

Campos Gravitacionales y FPV

A dos meses que dejó el gobierno, el Frente para la Victoria, sufre una descomposición del núcleo que mantenía  a sus partes en órbita alrededor de CFK. El núcleo de atracción gravitatoria que suponía el control de los recursos del estado por parte de CFK y las expectativas de triunfo (según NK, cash y expectativas) está siendo reemplazado por tres campos gravitatorios con equilibrios inestables. El primero, cada vez con menor fuerza de atracción, es el conformado en torno a CFK por los sectores más kirchneristas que peronistas o pejotistas (La Campora, por ejemplo) que consideran que frente al nuevo gobierno hay que resistir todo lo que se pueda y evitar cualquier tipo de colaboración o acompañamiento.. Un segundo sector, en las antípodas de este, conformado en torno a los actores con algún peso institucional (p.e. Urtubey, Bossio), que hasta ayer se mantenían dentro del FPV pero que hoy consideran eso una etapa superada con múltiples defectos, y se prestan en nombre de la responsabilidad (y de la oportunidad) a colaborar con el nuevo gobierno. Por ultimo, un tercer grupo flotante, con mucha fuerza de gravedad por el momento, que considera que la nueva estrategia debe implicar un compromiso institucional, responsabilidad frente al nuevo gobierno, los gobiernos provinciales que todavía controlan y mantener dentro de todo lo que se pueda, al mismo tiempo, el tamaño del FPV.

El equilibrio es inestable! ¿Cual de éstos tres campos colapsará? ¿Cual logrará atraer a las diferentes particularidades a su órbita? Un incógnita que planteo brevemente en este artículo de Perfil (click aquí)

sábado, 31 de octubre de 2015

El populismo ha muerto, viva la razón populista

La idea ya la había esbozado en una nota de opinión y en unos escenarios post2011. (Y recuerdo la de @mecasullo, ahora que me lo recuerdan "¿Condenados al populismo?"). Al Kirchnerismo no se le iba a ganar por centroizquierda o con un discurso progresista. Si le querían ganar había que reunir una cadena de demandas no satisfechas por centroderecha y articularlas en una narrativa común. La idea de una narrativa común, la había esbozado Lopez Mourphy circa 2007. Incluso, antes que la coalición gobernante emergiera como "Kirchnerista" y hablara de un "relato".

Si bien el Kirchnerismo fue exitoso en articular demandas insatisfechas por centroizquierda y por abajo (lo popular), a la oposición le costó muchísimo articular esas demandas insatisfechas por centroderecha y por arriba. Se presentó fragmentada en reiteradas elecciones (2005, 2007, 2011). Y las veces que logró tener relativo éxito electoral, fue en las elecciones de medio termino de 2009 y 2013, en las que se podía articular demandas a nivel distrital y no enfrentaba el problema de articular las diferentes demandas provinciales a nivel nacional. Para las elecciones presidenciales de 2007 y 2011 presentó una variopinta oferta de candidaturas distribuidas entre progresistas, liberales, republicanos, centroderechistas y demás.

Esta vez la posición logró convocar esa multiplicidad de demandas que el Kirchnerismo no representó, no contuvo y no satisfizo. Y es aquí donde Durán Barba se toca con Laclau. Laclau plantea que el populismo es constitutivo de la política, y que esto consiste básicamente en una forma de articulación política. El populismo es una modalidad de acción política, no tiene un contenido específico. Y es típico por la necesidad de (cito al mismo Laclau) : 
"delimitar una frontera político-ideológica, [construir] una simplificación del espacio político (todas las singularidades sociales tienden a agruparse alrededor de alguno de los dos polos de la dicotomía), y los términos que designan ambos polos deben necesariamente ser imprecisos (de otro modo, no podrían abarcar todas las particularidades que supuestamente deben agrupar).” 
Dejenme presentar, entonces, el argumento de Laclau para "dummies", que a mi modo de ver Duran Barba entiende a la perfección:

  1. Existe una serie de demandas heterogéneas y hasta contradictorias, que no están siendo atendidas por las instituciones (digamos K)
  2. En esa coincidencia de insatisfacción, puede o no emerger algún significante vacío que les permita sentir que las demandas sean equivalentes (Cambio)
  3. Ese significante vacío es, a la vez, flotante (puede ir incorporando demandas, como excluyendo las que incorporó). Lo importante es que cada una de las demandas llene a su manera, con su propia expectativa, ese vacío.
  4. Se refuerzan y articulan exitosamente si logran, en torno a un líder, identificarse afectivamente.
A eso se le agrega, para que sea "populismo" en serio, que el PUEBLO, sea el significante vacío. De ahí que Pueblo y Lider, están siempre presentes en el "populismo". Laclau, plantea, que por esa razón puede haber "populismo" de derecha o de izquierda. Ahora bien, faltándole un poco el respeto, me atrevería a decir que también esa lógica puede ser tanto de abajo como de arriba, en los términos de Pierre Ostiguy. Aunque, ya no requiere que Pueblo sea el significante (lo cual dejaría de ser populismo, aunque la lógica persista). Puede ser la "gente" o pueden ser los "ciudadanos".

De este modo "cambiemos", necesitamos un "cambio", funciona como un significante vacío y flotante para "LA GENTE". "La gente quiere un cambio". De hecho, no lo inventaron en argentina ni en esta elección. La misma idea la tuvo la Alianza para el Cambio de 2000, que llevó a la presidencia a Vicente FOX en México. El cambio, la necesidad de un cambio, cambiemos, permite que cada uno llene con su propia expectativa lo que quiere que signifique el "cambio". Algunos, quieren cambiar políticas concretas, otros los modales, otros al partido de gobierno, otros liberar el cepo cambiario, otros las importaciones, otros las exportaciones, otros las retenciones, otros ganancias, otros el gasto del estado, otros la república y así sucesivamente. No se hasta donde Mauricio (y no Macri) puede despertar identificación afectiva, pero lo cierto es que "Mariú" en cierta medida pudo. Por esa razón, paradójicamente, hay una "razón populista" o, en este caso, "gentista" imposible de evitar. Quizás "cambiemos" tenga fuertes dosis de republicanismo pero, es claro, que con eso no movilizan. Como dijo un economista conocido, que le dijo Duran Barba (palabras mas, palabras menos): "No propongas nada, no expliques nada.  A la gente no le importa lo que propongas. Y no des explicaciones, no queremos en campaña dar esas explicaciones". 

Por eso, y aunque todo pueda pasar, uno podría decir el 22 de noviembre: El populismo ha muerto, viva la razón populista. O el populismo ha muerto, viva el gentismo (que para el caso es lo mismo),

jueves, 29 de octubre de 2015

La incógnita del Ballotage


Luego de un largo año electoral, el 22 de noviembre concurriremos por tercera vez a las urnas para elegir, esta vez definitivamente, al próximo presidente de la república. De las paso, habían emergido Daniel Scioli (8.7 millones de votos) y Mauricio Macri (6.7 Millones) como los candidatos más votados, seguidos por Sergio Massa (4.6 millones). Las teorías indicaban que, de existir políticos y votantes estratégicos, la polarización entre Scioli y Macri, erosionaría el caudal de apoyo de Massa y en consecuencia, sus votos irían a parar a los dos más votados. De esta incógnita, dependía, si la elección terminaba en primera vuelta o habría ballotage. De más está decir que eso no ocurrió, y que si bien Scioli trepó a 9 millones de votos y Macri a 8.3 millones de votos, esos votos no vinieron de los votantes de Massa, que obtuvo el domingo pasado también un incremento en la votación  que lo elevó a los 5.2 millones de votos. ¿De donde vinieron los votos del candidato de Cambiemos, entonces? Los datos indican que el respaldo a éste, provino potencialmente en su mayoría de dos lotes. Por un lado el voto en blanco en las PASO fue de 1.2 millones, para desplomarse a los casi 600 mil votos. Por otro lado, los votos positivos en las PASO fueron de 22 millones aproximadamente para trepar a 24.4 millones el domingo pasado. ¿Qué nos indica esto? Que Mauricio Macri, supo conquistar el respaldo mayoritario de los indecisos, de los menos politizados a los cuales la política partidista, las definiciones ideológicas, la política que ven como tradicional, no los convoca ni los atrae. En este sentido, si bien el candidato del FPV obtuvo más votos que su inmediato contrincante, concretamente 600 mil votos más, no fue el ganador de la noche del domingo y que no ha logrado despertar la adhesión de los ciudadano menos intensos políticamente, que han visto en el candidato del PRO -y ahora con más intensidad- a su candidato. Los resultados del domingo pasado, dejaron en tablas a ambos contrincantes, aunque con un impulso simbólico poderoso en favor de Mauricio Macri.

Puestas las cosas así, la tendencia está en favor del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Pero los partidos no se ganan antes de jugarlos, con excepción de que el rival no se presente al campo de juego (como ocurrió con Menem). La pregunta que todos hacen y que nadie puede responder es: ¿Quién ganará el ballotage?. Pero podemos hacer algunas conjeturas, en base a algunos números, siempre advirtiendo al lector que en política, dos más dos no siempre son cuatro.


  • FIT: De los 800 mil votos que obtuvo el FIT, podemos considerar que 200 mil pudieran seguir la posición oficial del frente: votar en blanco. El resto, es poco probable que voten por el candidato del PRO, aunque uno nunca sabe. Podríamos entonces pensar que esos 600 mil, ceteris paribus, están más cerca del gobernador bonaerense que del jefe porteño. 
  • R Saá: En estos días Rodriguez Saá dejó traslucir que su espacio se inclinaría por Daniel Scioli, y si bien los votantes no siempre se inclinan por lo que sus dirigentes deciden, podríamos pensar que esos 400 mil votos en su mayoría están más cerca también del gobernador bonaerense. 
  • PROGRES: Más difícil es estimar la dirección de los 600 mil votantes de Margarita Stolbizer, los cuales pueden ser tan progresistas como antiperonistas, lo que deja una duda importante acerca de su potencial inclinación en la segunda vuelta. Mi sospecha es que, por estimar a ojo, 2/3 de esos votante están más cerca de Mauricio Macri que de Daniel Scioli.
Si esos fueran los cálculos, probablemente el ballotage fuera de Daniel Scioli de manera ajustada. No obstante, quedan los 5.2 millones de votos de Sergio Massa (y en menor medida de José Manuel de La Sota). Ese es el lote decisivo. De partirse en ambas direcciones por partes iguales, favorecería un triunfo de Daniel Scioli en segunda vuelta. Pero la incertidumbre es grande, al menos hasta hoy, acerca de cuáles son las preferencias de esa porción del electorado. Ya ha pasado a ser conocimiento común compartido el hecho de resolver la incógnita acerca de si se trata de un electorado peronista disconforme con la gestión o los modos de liderazgo de CFK (pero peronista al fin y al cabo) y que no votarían a un candidato no peronista o, bien,  un electorado abiertamente opositor al gobierno que nunca votaría por un candidato del gobierno. Saber cuál es la porción de cada una de estas dos tendencias en el electorado del Frente Renovador, es la incógnita a resolver, incluso para el propio Massa. Inclinarse en favor de Scioli o de Macri, seguramente a cambio de algo, será un riesgo que deberá sopesar cuidadosamente. O bien dejar en libertad a su electorado evitando definirse frente al mismo y no correr el riesgo. La resolución de esa incógnita dirimirá en gran parte el ballotage de noviembre. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Sobre el enraizamiento del PJ como virtud (y no como defecto)

Charlaba con unos padres en la puerta del colegio de mis hijos que votarán al PRO, y uno de ellos me preguntaba, un poco indignado, pero manteniendo la voz amable y la charla sostenida:
 - Como puede ser, Diego, que el escándalo de los contratos de Niembro, le pegue tan duro a Mauricio Macri, y qué los casos de corrupción del gobierno no le hagan mella a Daniel Scioli? 
Lo miré, sonreí, y ensayé una explicación. No le convenció. Le pareció que tenía algo de razón, pero que era injusto que eso pasara. Abandoné la charla sobre política, y seguimos hablando de lo que tardaba en entrar la primavera. La charla la repetí en varias ocasiones con familiares, con los amigos de "futbol" de los jueves por la noche, y así se repetía. El tema me llevó a escribir esta pequeña nota para el diario en el que soy asiduo columnista, acerca de ¿Porqué no le entran las balas al Justicialismo? [La Voz del Interior (pinchar aqui para ver el artículo).

La idea más o menos es clara: es un partido muy enraizado en la sociedad argentina, con una fuerte incrustación territorial en organizaciones de todo tipo, ya no solo sindicales o profesionales. Ese enraizamiento, un atributo central de todo proceso de institucionalización partidaria, es concomitante con el desarrollo de una fidelización del voto o, como se dice en términos peronistas, lealtad partidaria a nivel del electorado, que es independiente de la conducta de sus dirigentes. Me explico, no importa lo que haga tal o cual dirigente en particular; lo que prima es la identidad colectiva del electorado con la organización. El PJ es como un ombú, con raíces prominentes, que le confieren mucha estabilidad. En cambio los otros partidos, son arboles con raíces débiles.

Por lo demás, diría que al sistema de partidos en argentina le está faltando otro partido similar que exprese a los que no son peronistas, en general, justicialistas en lo doctrinario o kirchneristas en la coyuntura histórica. Lo no peronistas, no tienen un partido con esas bondades (que para ellos al carecer de éstas, las ven como "maldiciones"). En resumen, digo en ese artículo, que lejos de ser un defecto, es una virtud. Virtud que le está faltando a la otra mitad de la dirigencia y del electorado argentino.

sábado, 29 de agosto de 2015

Unificar el espacio Peronista

[Este artículo salió publicado en al diario del cual soy asiduo columnista: La Voz del Interior
La moneda sigue en el aire y la gran incógnita después de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del domingo último continúa siendo si el sucesor de Cristina Fernández en la Presidencia de la Nación surgirá en la primera o segunda vuelta electoral. Con los números del recuento provisorio en la mano (Frente para la Victoria, 38,4%; Alianza Cambiemos, 30%; y Alianza Unidos por una Nueva Alternativa, 20,6%), todo parece indicar que habrá balotaje.
Pero si uno toma la diferencia entre candidatos, puede ver que Daniel Scioli aventajó por 14% a Mauricio Macri (38% a 24%). En este panorama, una de las grandes incógnitas por resolver es a dónde irán los votos que obtuvo el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota. El gobernador de Córdoba y precandidato de UNA, sumó 1,4 millones de adhesiones en la primaria, que perdió ante el diputado nacional Sergio Massa. El enigma es si, esos votos, respaldarán al candidato vencedor del Frente Renovador o se inclinarán por el candidato peronista del FPV.
En caso de inclinarse por la primera opción, les permitirían a Massa alcanzar un 20% y perfilarse como una tercera alternativa sólida al frente del peronismo disidente o federal. Este escenario que ocupan el Frente para la Victoria, la oposición no peronista y el peronismo disidente o federal ya se venía insinuando en 2009, aunque en la presidencial de 2011 se dio un nuevo reflujo de votos hacia el FPV y hace dos años volvió a conformarse ese té para tres que se consolidó en las recientes PASO.
Desde 2003, observamos una institucionalización fuerte del FPV; una oposición no peronista que, sin embargo, tardó en estructurarse en una oferta electoral estable y que podríamos encasillarla en un espacio de centroderecha liberal republicano con algo de conservadurismo radical, y un peronismo tradicional con fuerza en las provincias, también con un toque de conservadurismo popular tradicionalista, que puede ir y venir al FPV. Por ejemplo, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se encuentra ahora en el kirchnerismo pero no desentonaría junto a Massa y De la Sota. Con reservas, hasta el propio Scioli podría sentarse con ellos en una misma mesa.
En este contexto, queda la incógnita acerca de si el “peronismo disidente” lo seguirá siendo después de las elecciones. Frente a una eventual segunda vuelta entre Scioli y Macri, si la disputa se estructurara en torno de la fractura kirchnerismo-antikirchnerismo, entonces las chances del jefe de Gobierno porteño aumentan de manera considerable. Pero si la disputa se estructurara en torno a una idea amplia de peronismo versus antiperonismo, la victoria sería más probable para Scioli.
Desde luego que ambas posibilidades son “tipos ideales” y es más que probable que el escenario electoral de octubre/noviembre resultará de una mezcla de las dos fracturas. No todo el peronismo disidente votará a favor de Macri en la segunda vuelta para derrotar a Scioli, quien, sin embargo, no tiene asegurada la victoria en el primerround electoral, como hubiera esperado de haber conseguido más del 40% de los votos.
Hace unos meses, cuando la candidatura de Scioli se volvía inevitable, existía la incertidumbre acerca de cuánto apoyo encontraría por parte del kirchnerismo. Después de encolumnar al simpatizante K detrás de su candidatura (en parte gracias a la nominación de Carlos Zannini como compañero de fórmula), ahora viene el segundo tiempo del encuentro: tendrá que convencer a los peronistas menos kirchneristas.
En resumen, si su primer desafío era contener al partidario K, ahora deberá unificar al espacio peronista. Lo puede hacer.

sábado, 20 de junio de 2015

Randazzo o Zanini

Perdonen que insista. En estos días se están definiendo todas las precandidaturas nacionales y algunas provinciales. Hoy sábado 20 además es especial, es "el día" de definición de la oferta política. A las 0:00 vence el plazo para presentarse. En este marco la definición del FpV de ir con una sola candidatura presidencial (y al parecer tres precandidaturas provinciales) ha sido el gran tema. Algunos se sorprendieron por la definición de la fórmula Scioli-Zanini. Yo no. Me explico.

A mi lo que me sorprendía durante todo este tiempo había sido la persistencia de la candidatura de Randazzo. Y sobre todo la virulencia discursiva contra su contrincante interno. El 24 de Abril del 2015, en la Voz del Interior, publiqué una artículo titulado "La carrera de fondo en el Kirchnerismo" (leerlo pinchando el título). Además de reconocer que Scioli había entendido que la carrera por la candidatura era una Marathón y no una de velocidad de 1000 metros, me animé a escribir lo que desde enero venía hipotetizando: Cristina no podía darse el lujo de perder contra Scioli auspiciando o pareciendo auspiciar la candidatura de un contrincante. Y eso porque de ganar Scioli la primaria abierta simultánea y obligatoria lo convertiría a él en el único líder indiscutido: el que gane conduce y el que pierde acompaña (si el que gana lo deja con vida!). De modo que lo que sorprendía era la persistencia de la candidatura de Randazzo, no así su salida de la competencia. La salida de Randazzo, independientemente de los gustos y de la percepción personal que pudieran tener sus partidarios y él mismo, era lo lógico.

En segundo lugar, la candidatura de Zanini como vicepresidente es algo que tembién tomó por sorpresa. En esa mismo artículo decía:
"Los días previos al cierre de listas encontrarán a la Presidenta y a Scioli discutiendo el nombre del vicepresidente y las candidaturas legislativas. Si logran un acuerdo, entonces la Mandataria habrá dado un respaldo explícito a la candidatura de Scioli"
Y posteriormente hablaba del equilibrio en la fórmula. Ese equilibrio debía hacerse en dos dimensiones. En primer lugar, la dimensión de la coalición Kirchnerista: por un lado el socio mayor de esa coalición, el Partido Justicialista, al cual hoy Scioli expresa como el hombre no sólo mejor posicionado sino como su hombre más confiable; y por el otro el conjunto de movimientos y agrupaciones "K" no pejotistas (una complejidad sólo discernible para entendidos). En segundo lugar, la otra dimensión supone un equilibrio federal en la fórmula: esto es, si el candidato es de un distrito, el vice no puede ser del mismo distrito (¿se entiende?). Hay que ganar votos por todo el territorio y darle volumen nacional a la fórmula.

Con esta ecuación intuía que los candidatos naturales a vices que compensaban a Scioli (quien tiene el atributo de ser PJ-Bonaerense) eran los gobernadores más cercanos al mundillo "K" no pejotista. Algo dificil, puesto que los gobernadores son en su mayoría los conductores del PJ distrital de sus provincias. Pero haciendo esa salvedad, el candidato intuitivo era para mi Sergio Urribarri (Entre Rios). También, por especular, se me ocurría que el ex gobernador de Santiago del Estero y actual presidente provisional del senado, Gerardo Zamora, cumplía con ese requisito. En menor medida, como una sorpresa, podría haber sido Maurice Closs (gobernador de Misiones). También consideré (y aquí me abría una ventana al acierto) que un miembro del gabinete podría ser un compañero de fórmula. Pero aposté por Agustín Rossi (si bien PJ de Santa Fé, más querido en el mundo K no pejotista que en el propio). Explícitamente dejé fuera de la especulación a cualquier miembro del gabinete nacional de origen porteño o bonaerense (por ejemplo, Axel Kicillof, que proviene del mundo K no pejotista).

Finalmente fue Zanini. Un "pingüino" del núcleo fundador, un K original no circunstancial. La ecuación cerraba.

jueves, 18 de junio de 2015

El año pasado

El año pasado, justo antes del mundial, publiqué en el diario Perfil un artículo o nota de opinión titulada  "coyuntura crítica" (que se puede leer pinchando en el título). En esa nota planteaba escenarios de cara a 2015, pero considerando algunas restricciones y el juego de algunos actores. Planteaba un escenario positivo, uno negativo y dos intermedios. Los días posteriores (siempre hablando del 2014) tuve varios almuerzos y charlas sobre la situación política/económica en Argentina, la capacidad del gobierno, y obviamente el escenario electoral 2015. En muchas de esas charlas, intuí (y en algunas ocasiones lo dije) que la mayoría de los interlocutores confundía el diagnóstico con los deseos (deseos legítimos, por cierto, aunque yo no los comparta). Hoy, un año después del mundial y ya jugando la Copa América, lea usted lector esa nota y dígame cual escenario es el que ahorita atravesamos. Podrá entender porqué el partido de gobierno tiene muchas chances de ganar la próxima elección, aunque pueda a usted no gustarle.

martes, 16 de junio de 2015

Fórmulas Presidenciales

En 18 de Marzo de este año, escribí para el diario "La Voz del Interior" un artículo sobre el equilibrio que implica armar una fórmula presidencial que tenga aspiraciones electorales. El título del artículo era "El Delicado equilibiro de las formulas presidenciales" y puede leerse con solo pinchar en el título en color. Este sábado a las 24 horas cierra el plazo para inscribir las candidaturas de las diferentes fórmulas que competirán. Los tres principales candidatos que aparecen hasta el momento con chances de ganar provienen del Área Metropolitana Buenos Aires (Amba): Daniel Scioli y Sergio Massa, de la zona norte del conurbano; y Mauricio Macri, de la zona norte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba). A los efectos prácticos, la selección de candidatos se limita a unas pocas cuadras. La única excepción podría ser Florencio Randazzo, proveniente de Chivilcoy, pero, de todos modos, bonaerense. Con esto quiero decir (y lo dije en ese artículo) hay un predominio de los candidatos del centro. Este desequilibrio territorial en la proyección de las carreras políticas nacionales que viene en aumento elección tras elección, desde la reforma constitucional de 1994, se confirma de modo contundente en estos próximos comicios.

En este contexto cómo elegir al compañero de fórmula para compensar, por un lado, el centralismo de la candidatura y así obtener votos en otras partes del territorio y, por el otro, no descuidar porciones del territorio en manos de los contendientes, es un juego de estrategia muy delicado. Para los que rondamos las 4 décadas, es un TEG.

De este modo, las incógnitas radican en quiénes secundarán a los candidatos con más chances. Los que menos chances tienen, ya han escogido a sus compañeros (por caso, Sanz-Llach). ¿A quién escogerá Macri? Los rumores indican que persiste en una estrategia unitaria, escogiendo a un compañero también de la CABA. Por su parte Scioli ¿será un gobernador o un miembro del gabinete nacional? DOS tiene que balancearse en la combincación territorial (alguien del interior) y en la coalición kirchnerista (alguien más K que él). Por su parte Randazzo, que al parecer ya sugirió que quiere a Capitanich de compañero.

Esperamos hasta el sábado y feliz día del padre!

lunes, 15 de junio de 2015

El Empate en Santa Fe

Anoche nos fuimos a dormir con un empate entre los tres contendientes a gobernador en la provincia de Santa Fé. Miguel Lifschitz (conseguite un apellido) del oficialista Partido Socialista consiguía unos 558.352 votos (30.69%) contra los 556.224 (30.58) de Miguel Del Sel (el actor cómico del trío MIDACHI) del partido retador PRO. Muy de cerca, en tercer lugar, Omar Perotti, del Frente Justicialista para la Victoria (me avisan por cucaracha que haga notar la diferencia entre FpV y FJpV), que lograba 532.156 (29.25%), sumando respecto de las PASO unos 166.917 sufragios más. Asì las cosas, la diferencia entre el primero y el tercero sería tan solo de 1.5 puntos porcentuales. A estos resultados provisorios se arribó con el 95.4% de las mesas escrutadas. De este modo, todo indicaría que el 4.6 % de mesas que faltarían escrutar podrían eventualmente modificar el resultado de la elección. Cabe señalar que en Santa Fé el gobernador se elige a simple pluralidad de sufragios en una sola vuelta (i.e. el que mas votos tiene gana, aunque sea un voto más)

Y aquí es donde se complican las cosas y uno desea no haber abierto la boca. A propósito de la elecciòn de CABA y con la mirada puesta en las elecciones presidenciales, he manifestado mi opiniòn acerca de repensar la combinación de PASO con Doble Vuelta, que CABA y Nación tienen, y destaqué la simplicidad y ejemplaridad de Santa Fé con PASO y una sola vuelta. En Bastión Digital publiqué mis razones y luego Clarín retomó la polémica en una nota titulada "Las PASO: ¿Una elección a tres vueltas?". Y ni hablar de la entrevista que me hizo Diego Leuco en su programa de Radio. En fin... nobleza obliga. Por ultimo quiero decir que, aunque las voces ahora se alcen en favor de la doble vuelta en Santa Fé, yo esperaría.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Nota de campo después de 30km (Moreno)

Exactamente un mes. Como pasa el tiempo. Y casi ya estoy cruzando los 900 kilómetros. Hace un par de domingos corrí por primera vez 30 km seguidos. Fueron 3 horas continuas sin parar y, además, como si hubiera necesidad de hacer de todo esto algo épico (nooo, para nada... pero es el lenguaje de la época), llovía. Terminé cansado, como es más que obvio. Pero con esa sensación de haber podido alcanzar un objetivo parcial detrás del objetivo general: la Maratón de Buenos Aires.

Luego de haber llegado al pico de entrenamiento, ahora toca ir bajando, para recuperarme del desgaste y no llegar cansado al 12 de octubre. Es difícil, porque al menos mi personalidad o mi carácter (nunca se cual es cual), me impulsan a seguir subiendo la vara. Pero ahora es momento de ir bajándola. Algunas alarmas empezaron a sonar. Mi entrenador, por suerte, me aconseja bien. Ayer corrí unos 8 km, aproximadamente, incluyendo cuestas. Mi rodilla empezó a sentir el esfuerzo. Por suerte no es para alarmarse, pero me da "cuiqui" (así decíamos en mi barrio cuando eramos chicos los que ya cruzamos los 40).

De aquí al 12 de octubre se vienen carreras de 5, 8 y 16, alternadas con días  de descanso. Hay que ir bajando. En estos días, ya que estamos y debemos, largamos el trabajo de campo de un estudio sobre los consejos deliberantes del GBA. En este momento, de hecho, me encuentro en un café en el centro comercial de Moreno, al oeste de la ciudad de Buenos Aires, a unos metros de la entrada del Honorable Consejo Deliberante de Moreno. Para mi sorpresa, la entrada se confunde con un comercio, no tiene más de 3 metros de ancho. A cada lado hay negocios. Algún día debería comenzar con ese estudio que se me ocurrió en México sobre arquitectura y poder. Mientras tanto, corro... y luego entrevisto.

miércoles, 8 de enero de 2014

Sacar la Capital de CABA (4 de enero de 2010)

El 4 de Enero de 2010, escribí en otro Blog lo siguiente sobre la capital en Buenos Aires. El post se llamaba "Federales, Unitarios y La Capital Federal o Unitaria". Hoy se reavivó el tema. Y dale..... De vacaciones, leyendo de todo un poco, me colgué con la batalla de Cepeda (1820), producto inmediato de la constitución "unitarisima" de 1919. Luego pasé a Caseros (1852), la otra gran batalla entre el interior y los porteños. Luego a Cepeda II (1858) y la resistencia de los porteños (el Estado de Buenos Aires) para sumarse a la Confederación, a pesar de haber firmado el Pacto de San José de Flores (que ahora es Flores, que por entonces no pertencia a la ciudad de Buenos Aires). Y finalmente, la batalla de Pavón (1861) y el inexplicable retiro de Urquiza cediéndole todo el poder a Mitre. Si hasta ese momento habia un ida y vuelta entre federales y unitarios, luego de Pavón y el asenso de Mitre, definitivamente los unitarios porteños logran imprimirle al país su sello.

Pero una cosa me llevó a la otra e, inevitablemente, terminé en la Ciudad de Buenos Aires y su conversión en Capital de la ahora denominada Nación Argentina. Y me encontré con que hubo muchos intentos de cambiar la sede del gobierno nacional hacia cualquier otro lugar de este vasto territorio de las Provincias Unidas del Sur (como me gusta decir cuando canto el himno).

La ciudad de Rosario, es la que mas veces fue candidata. Lo curioso es que el congreso de la nación lograba aprobar su traslado y los presidentes vetaban el proyecto. La unica excepción, ha sido la Ley 23.512 que determina como distrito federal a Viedma-Carmen de Patagones, y que todavia está vigente.Veamos en forma apretada el asunto.

Los primeros proyectos de trasladar la Capital Federal fuera de la Ciudad de Buenos Aires se remontan al siglo XIX. En 1868 el Presidente Bartolomé Mitre vetó la Ley 252, que pretendía mudar la capital a la ciudad de Rosario.

Domingo Faustino Sarmiento también vetó dos leyes que pretendían mudarla también a Rosario: la Ley 294 en 1869 y la 620 en 1873. Y otra vez, en 1870, vetó otro intento del congreso (ley 462), que pretendía trasladarla a Villa María.

En el siglo XX, El 3 de mayo de 1972, el presidente de facto Alejandro Agustín Lanusse dictó el decreto-ley 19.610, el cual declaraba la necesidad de trasladar la Capital de la Nación fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

Y el 27 de mayo de 1987, durante la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín el Congreso de la Nación sancionó la ley 23.512 en la que se declara como la nueva Capital Federal a los núcleos urbanos erigidos y por erigirse en un futuro en el área de las ciudades de Viedma, Carmen de Patagones y Guardia Mitre (Distrito Federal de Viedma - Carmen de Patagones), cedido por las Legislaturas de las provincias de Buenos Aires y Río Negro.

Para cumplir con el proyecto, el 21 de julio de 1987, a través del decreto 1156, se creó el Ente para la Construcción de la Nueva Capital - Empresa del Estado (ENTECAP). Con el proyecto de traslado de la capital se abrió un debate sobre la eventualidad de que la Ciudad de Buenos Aires retornara a la jurisdicción de la Provincia de Buenos Aires, lo que se resolvió con el artículo 6º de la ley 23.512, el cual establecía la provincialización de la ciudad una vez que las autoridades federales estuvieran radicadas en su nueva sede y que se debería convocar a una Convención Constituyente para organizar sus instituciones. Cuando Carlos Saúl Menem asumió la presidencia, en 1989, decidió disolver el ENTECAP.

Sin embargo la Ley 23.512 aún está vigente ya que nunca fue derogada por el Congreso. El 31 de julio de 2009 dos diputados nacionales presentaron un proyecto de resolución en el Congreso argentino en donde se solicita al Poder Ejecutivo de la Nación que cumpla con lo establecido en la ley 23.512 y materialice el traslado de la Capital Federal.

domingo, 27 de octubre de 2013

VOTAR

Llegué al Colegio Dardo Rocha, donde voto desde el 2009. En el 2009 voté por primera vez luego de 14 años sin votar. Había votado por ultima vez en la elección presidencial de 1995. Llegué a las 10:30, no había nadie en la mesa 279, que es la mesa donde votamos mi viejo, mi hermana y yo, ahora que las mesas son mixtas. Mi mamá vota en otra escuela, porque tiene otro apellido -obvio. Mi hermano vota en otro municipio. Llegué con mis tres hijos, no hizo falta siquiera formarnos. Le di mi DNI nuevo a la presidenta de mesa y pasé con los tres. Entramos al cuarto obscuro, que no es obscuro y estaban las boletas arriba de un pupitre. Mis hijas ya sabían a quien iba a votar, así que me dijeron "papá ahí está la boleta de..." La tomé, y la introduje en el sobre. Pasé mi lengua por el borde del sobre, olvidando todos los reparos que habíamos tomado allá por el 2009 cuando la Gripe A nos había vuelto a todos distantes y cautelosos. Cerré el sobre todo firmado y, seguramente, tocado por todos los integrantes de la mesa. Salí del cuarto obscuro. Me acerqué a la urna e introduje el sobre por la ranura horizontal. Firmé en el padrón. Pude observar de reojo que sigue figurando el domicilio que yo tenía hace 20 años, por más que cuando consulto en el padrón sale el ultimo domicilio, del cual me mudé (tema a parte las razones de esa mudanza) hace dos meses y fracción. Todo sucedió en unos pocos minutos. El día estaba y continúa hermoso. Fuimos a buscar unas ropas a la casa de mis hijos, se cambiaron y nos fuimos al río. Anduvimos en rollers, patines y triciclo. Luego caminamos. Luego nos fuimos a la costa a disfrutar del verde del cesped, el azul celeste del cielo y el marrón del río, que días como hoy lucen de maravillas. Fuimos a los juegos. Julián encontró a unos chicos jugando al futbol y se sumó. Yo tomaba fotos del paisaje y filmaba a Luciana que jugaba a ser periodista. Camila trepaba arboles y juegos de madera y experimentaba como usar de otra forma no convencional algún subi-baja o hamaca. La pasamos bárbaro (o civilizado, según el voto). Ya se habían hecho las 14:00, entre una cosa y otra regresamos al departamento y nos pusimos a hacer unas pastas. Pensaba en esos domingos de familia que recuerdo que alguna vez sucedieron, pero ya no se en donde ni si son sólo una ilusión social. Almorzamos tarde, y luego se fueron a ver la tele. Limpié la mesa, lavé los platos, ordené el desorden del departamento. Me serví un café. Se hicieron las 15:30, y me senté a escribir este post. Hoy voté muy temprano y ya no recordaba que era un día de elecciones. Todo pasa rápido. Los disfruto.

viernes, 26 de julio de 2013

Las PASO 2011, muy parecidas a las de 2009. Algunas observaciones cambiantes...

Faltan dos semanas y votamos en las PASO (11/08). Las PASO fueron creadas para permitir dirimir las candidaturas de los partidos, de modo que es un proceso de selección más que de elección. Es decir, en Agosto no elegimos autoridades, sino que seleccionamos candidatos. Las PASO se aplican parea cargos nacionales en todo el país (Presidente, Senadores y Diputados). Algunas provincias, no obstante, también han adherido a la legislación nacional y utilizan el mismo sistema para selecionar las candidaturas provinciales (y municipales). Este es el caso de la provincia de Buenos Aires y de la provincia de Santa Fé, pero no de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo.

Para estas elecciones, salvo muy pocas excepciones, la mayoría de las listas o frentes (nótese que digo  listas o frentes y no partidos, por obvias razones) no nos ofrecen diferentes alternativas para seleccionar. Hay excepciones, desde luego. Por ejemplo, UNEN en la Ciudad de Buenos Aires ofrece tres diferentes listas de senadores y diputados. En provincia de Buenos Aires, para cargos nacionales no tenemos alternativas internas a los frentes, pero sí en muchos municipios para cargos municipales. Por ejemplo, el FPV en casi la totalidad de los municipios presenta dos alternativas: una auspiciada por Unidos y Organizados y otra más PJ. Además, hay otras listas no adheridas al FPV de perfil justicialista, como por ejemplo la del Frente Renovador (Massa). 

Una encuesta revela que el 60% de los votantes de Provincia de Buenos Aires (en especial del conurbano, i.e. Primera y Tercera sección electoral de la provincia que reúnen al 64% de la población de la provincia) se identifican como moderadamente kirchneristas (33%) o moderadamente antikirchneristas (29%). Es decir, los moderados K o AntiK, ubicados en el centro de la distribución son el 60% aproximadamente. Solo el 18% se declara totalmente Kirchnerista, y el 20% restante totalmente antikitchnerista. Es decir, el 38% tiende al extremo o los polos.

Esto significaría que en  el medio parecen estar los votos. Estadísticamente, podríamos decir (si esos datos son correctos) que la población tiene una distrobución normal, con una cumbre en el centro que decrece montónicamente hacia ambos lados derecho e izquierdo. Es decir, el votante mediano se debe encontrar más o menos en el medio del moderadamente K o moderadamente K-Crítico. 

Si uno escucha las intervenciones de Massa o de Giustozi, podrá entender que apuntan al centro de la distribución, mientras que De Narvaez por ejemplo, apunta a los anti-K más extremos. De modo que la batalla ganadora estará en seducir a los votantes del núcleo del 60%, los moderados. Si la estrategia del oficialismo, que entiende bastante de esto, se dirige a tratar de instalar que Massa es el PRO, y De Narvaez a instalar que Massa es el Kirchnerismo disfrazado, entonces le estaría saliendo bien a Massa y a Giustozzi el posicionamiento en medio de la cumbre de votos (siempre hipotetizando, obviamente).

Las proyecciones de intención de voto al 22/7 para las PASO del 11/08 según datos de Poliarquía,  en Provincia de Buenos Aires le daban a Massa-Giustozzi 33.7%, Insaurralde-DiTulio 22.8%, De Narvaez-Plaini 12.8%, Stolbizer-Alfonsin 12.1%. Obviamente, faltan definirse muchos votos.

Las proyecciones al 28/7, cambiaron un poco el escenario según reporta La Nación: Massa estaría estancado en su campaña, con 32.5% (e incluso perdiendo votos), e Insaurralde vendría en ascenso alcanzando el 27.4%, abajo todo sigue igual 13.1 para De Narvaez y 11.7 para Stolbizer.

Decía que en provincia de Buenos Aires no hay listas internas en las PASO para diputados nacionales (a nivel municipales hay muchas dependiendo del municipio). Pero el efecto no deseado de las PASO, y sobre el cual habría que charlar un largo rato, consiste en brindarle al elector información casi perfecta sobre como está distribuida la población respecto de las alternativas. Y al considerar esa distribución, puede influir en que los votantes estratégicos abandonen las listas que votaron en las PASO (sobre todo las que están rezagadas) y se inclinen por las alternativas que van en punta para dirimir la elección. Ahí, en ese escenario, creo que MASSA (33%-32%) se puede quedar con votos anti-K (de Denarvaez 12% de Amadeo 1%) y aumentar la diferencia con Insaurralde (22-27%), aunque este ultimo viene creciendo y mucho a mucha velocidad. Por eso, también podría suceder que votos moderadamente K que quieren continuidad sin hegemonía, puedan retroceder y tirarle un voto a Insaurralde, como parece estar sucediendo tal y como lo registran las encuestas, ya que la lista del FPV está segunda y no amenaza con arrasar. Un escenario muy parecido al 2009. Como decía el viejo arbitro de futbol, "por lo menos así, lo veo yo" (shick... shick...)